La cerámica constituye una de las manifestaciones artesanales e industriales más antiguas y características de la especie humana. Por primera vez el hombre demuestra su dominio sobre los elementos -tierra, agua, aire y fuego- al emplearlos para lograr un producto nuevo. Por sus peculiares características, la arcilla ofrece al artesano una fuente inagotable de nuevas formas y decoraciones que le permite crear objetos aptos para uso cotidiano pero también verdaderas obras de arte.
A lo largo de la historia las técnicas empleadas, las formas y las decoraciones que los alfareros realizaron nos han permitido conocer la situación económica, el nivel cultural, el desarrollo tecnológico, sus creencias religiosas, sus relaciones con el más allá o los gustos de la sociedad para la que trabajaron. Aunque actualmente la cerámica ha quedado relegada a un objeto prácticamente decorativo, durante siglos ha sido pieza fundamental en la vida cotidiana de la gente, teniendo un papel protagonista en el desarrollo de la humanidad. No debemos fijarnos solo en su utilidad como contenedor (dolias, tinajas, ánforas…), recipiente para cocinar (ollas, marmitas…), vajilla de mesa (platos, vasos, jarras)… sino también su utilización en la construcción (tejas, adobes, ladrillo, baldosas, azulejos…) levantado muros o revistiéndolos, incluso su utilización en ritos funerarios.
Tomado de : http://www.unir.net/humanidades/revista/noticias/la-ceramica-en-la-vida-cotidiana/549201449877
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